Celosa de la distancia que nos separa y nos deja a la deriva de la soledad queriendo alcansar el calor de tus labios y y celosa del viento que besa ti piel, tu boca, tus manos, tu cuerpo.
Celosa de que estés allá a lo lejos de que no pueda rosar tu piel con mis manos palparla con mis dedos y darte mi calor.
Celosa de que la brisa fría te robe un beso de que el sueño te robe un bostezo de que sierres los ojos y la oscuridad duerma tus pensamientos y estos no sean para mi.
Celosa del sol que calienta tu piel con su resplandor.
Celosa aveces del aire que se mete dentro de ti y recorre los lugares que yo no puedo.
Celosa de la distancia que no me deja recorrer tu ser.
Celosa de tus lagrimas que recorren tibias tu cara.
Celosa de la luna que te ve cada noche antes de sumirte en tus sueños; celosa de que ella pueda velarte el sueño
Celosa de que la distancia no me deje contemplar tu mirada
Celosa de no saber si piensas en mi aunque sea un instante.
Celosa de ti de no saber si soy para ti lo que eres para mi
Celosa de mi mente por que tu siempre la ocupas por completo.